El arte de vivir

Hace nueve años que soy madre, tengo dos hijos maravillosos y un esposo estupendo. Antes de ser madre mi vida fue una fiesta constante, en casi todos los sentidos. Cuando supe que estaba embarazada me lo tome todo muy en serio.
El ser rebelde en mi juventud llevo consigo el optar por venir a Suiza sin terminar mis estudios en Cuba. En Suiza opte por trabajar en la gastronomía. Fui madre por primera vez y decidimos que yo me quedaría por un tiempo en casa sin trabajar, lo que siempre supe apreciar y disfrutar mucho. Opte entonces por donar de mi tiempo y energía a muchos proyectos en la comunidad.
Hace unos tres años aproximadamente vivimos en Pfungen. Al principio me aburrí mucho lo que me llevo a buscar trabajo. Encontré en el pueblo vecino una excelente posibilidad, hasta hace unos días estuve trabajando, pero he decidido regresar a casa.
Soy consciente de lo significativo que es en la sociedad que la mujer trabaje fuera de casa, sin embargo no tengo el talento de estar mas fuera de casa que junto a mi nueva familia. Respeto y admiro a cada mujer que logra llevar todo al mismo tiempo, hogar, matrimonio, hijos, familia y trabajo. A estas mujeres, les mando con amor, bendiciones. Yo soy del genero, familia, matrimonio, hogar y fiel al trabajo voluntario en la sociedad. Sueño con el día en el que mis hijos sean mas grandes e independientes para poder estudiar, y realizar algunas metas que llevo en mi corazón. Me gusta escribir, pintar, y trabajar con los mas chicos de casa. Mi ser esta lleno de energías para no abandonar la idea de que en el momento preciso podré poner quinta de velocidad y cumplir con muchas de mis metas.
Yordanka J.