MIS CORREOS AL 2017

"Hola, todo bien no pasa nada, te comprendo, yo siempre en el camino de la vida saco mis conclusiones de todo y bueno, vivimos en un sistema económico y social que no nos permite hacer a muchos siempre todo de la forma que mas nos gustaría.
Vivimos en un sistema donde la cantidad y permanente información que nos invita a consumir deberes y obligaciones para estar entretenidos no nos deje mucho tiempo libre para que la mente prefiera dedicarse a observar la belleza de la vida.
Vivimos para estar ocupados con nosotros mismos en nuestras lagunas mentales y no desocupados con la cantidad de personas que tal vez nos aprecian, porque a veces pueden ser tantas las personas que nos quieren, que mentalmente esa placentera emoción también nos puede agobiar.
Vivimos en un sistema tecnológicamente desarrollado donde muchas cosas son posible lo que nos hace olvidar que lo mas bello es lo mas simple.
Vivimos atrapados en nuestras lagunas mentales, donde creamos nuestras islas y propios mundos, vivimos en zonas aisladas espiritualmente, vivimos en oasis emocionales a los cuales le ponemos muros muy altos para que nadie lea nuestros pensamientos e intervenga en nuestros trastornos emocionales, convivimos con la familia como escudo protector para enfrentar la sociedad, vivimos en una forma introvertida emocionalmente y extrovertida socialmente para dar una imagen que no es real, vivimos poniéndole fronteras a las ilusiones.
Vivimos soñando despiertos y cansados mientras dormimos, vivimos trabajando para engordar al capitalista, vivimos ocupados para hacerle mas bello el paisaje al capitalismo. Vivimos creyendo en Dios porque es la única puerta de esperanza abierta que nos queda a muchos.
Vivimos cobardemente refugiados en el mundo de las redes sociales y los medios de comunicación, creemos que la verdad de la vida consiste en repartir, publicar o compartir frases e imágenes en Facebook, creemos que la verdadera esencia del ser se esconde detrás de los correos y mensajes colectivos que publicamos en las redes sociales. Confiamos en los políticos que no sabemos elegir porque a muchos no les gusta leer ni se interesan por la política.
Nos recreamos con la televisión y nos quejamos de aquellos que llamamos malos desde el sofá de la casa con un plato de comida en la mano o una copa de vino en la mesa. Leemos los periódicos tranquilamente sentados, desayunando relajadamente porque nos lo podemos permitir, sacando mientras tanto nuestras propias conclusiones para luego doblar el periódico y pasar la hoja del tiempo sin darle a veces mucha importancia a lo que no nos afecta directamente.
Vivimos mirando el cielo y pidiendo de todo al universo.
Vivimos en el capitalismo y no me queda de otra que reconocer que no estoy loca, simplemente no soy capitalista, pero reconozco que estoy atrapada en las redes del consumo y el capital, lucho por mejorar y cambiar, me reniego a aceptar que mi mente podrá ser dominada por la mentira que brilla y deslumbra, quiero salir de las garras que tienen parte de mi alma atrapada, ayer me di cuenta una vez mas, a veces compro llevada por el impulso del consumo.
El capitalista nos quiere hacer creer que en la perfección esta la victoria de todo tipo de desarrollo personal y profesional, entonces inconscientemente caes en esa creencia absurda y terminas comprando emocionalmente como un Zombie y sin pensar, solo llegamos a pensar cuando la mente tiene unos segundos de tiempo para reflexionar, entonces nos percatamos del error compulsivo consumista pero ya es muy tarde para regresar el tiempo y es cosa de tiempo el volver a errar o no.
Estoy cometiendo muchos errores por no llevar a veces puestos los espejuelos del anti consumo, cometo errores por no tener la fuerza mental para rechazar la mentira que me deslumbra, pero intento escapar de los tentáculos del sistema capitalista, intento salir de las redes del consumo, intento huir de lo que los capitalistas llaman felicidad, pero en esta sociedad capitalista donde el que no esta ocupado consigo mismo se desocupa de sí mismo, es un camino lleno de obstáculos espirituales, de tropiezos emocionales, de caídas mentales y de fortaleza de carácter para levantarse muchas veces solo y seguir adelante mirando con optimismo el horizonte universal lo de la escapada del consumo a la vida rica espiritualmente. Pero lo intento enriqueciendo y fortaleciendo mi conciencia con el reciclaje emocional y con el puzzle del amor universal."
YORDANKA JASCHKE