Revolución de amor, sin sangre ni guerras.

Revolución de amor a conciencia.

Cuenta la leyenda que un día se fueron el diablo y la muerte a visitar el infierno, ambos querían saber que era la felicidad, y pensaron que en el infierno podrían encontrar la respuesta.
Al llegar juntos, ambos le hicieron la misma pregunta al infierno, y le comentaron sus pensamientos y sentimientos.
La muerte y el diablo no sólo querían saber que era ser feliz sino que también querían dejar de trabajar. Explicaron al infierno que no tenían mas deseos de trabajar, estaban muy cansados y aburridos de sus trabajos.
La muerte no quería más hacer sentir infeliz al ser humano, y el diablo no quería ser más odiado y despreciado por la especie humana.
Ambos querían cambiar sus vidas. Al infierno escuchar las emociones y peticiones de los dos, reflexionó arduamente durante un rato y al pasar un buen tiempo les dijo:
"Esta petición está escrita en cristales y se guarda en el universo y ésta oculta en polvo de estrellas, pero a llegado el momento de decir la verdad. Si ustedes desean cambiar, sólo tienen que pedirle la fresa divina a la gran inteligencia universal, y cuando se la concedan y la hallan comido, todo cambiará.
Las mágicas escrituras dicen que el hombre no padecerá nunca más de enfermedades mortales, que podrá disfrutar de la vejez y por enfermedad nunca morirá, tampoco de viejo, el ser humano vivirá para siempre, la muerte no se llevará nunca mas a nadie, sólo existirá la muerte en la tierra si el la especie humana ocasiona la muerte con sus propias manos. Por enfermedad, accidentes, o heridas nunca recibirá el ser humano la muerte, nunca más. El único ser responsable de vivir o morir será la misma especie.
El diablo será hermoso, amable, bueno, listo, estudiado, inteligente, universitario, trabajador, y feliz. El diablo cambiará su imagen, no le hará mal a nadie ni le dará miedo a ninguno. Más bien tendrá siempre una chispa de amor y de buen humor encendida.
Y yo el infierno dejaría de existir, más bien pasaría a ser parte del paraíso universal. Me llenaría de luz, de estrellas, de paz y de amor. Podré brillar con intensidad para que todo el que hable de mi, o desee de mí, pueda ver y sentir desde muy lejos mi luz llena de vida, paz y amor.
Al ser humano le tomará tiempo solucionar el nuevo desafío universal, pero con fe, inteligencia, perseverancia, disciplina y el gran amor divino lo llegarán a solucionar. La especie humana tiene que revolucionar su conciencia, tiene que enfocarse en el corazón, tiene que desear cambiar llenándose de amor, sabiduría, paz, perdón, misericordia, inteligencia y comunicación. El ser  humano debe darle la espalda al consumo innecesario y a la sobre industrialización mortal, si la especie humana escucha su corazón, la mente humana podrá ser un día libre, una mente adicta al consumo es veneno para un corazón enjaulado y maltratado por un espíritu vicioso y adicto a la basura que le provoca el cáncer a las almas vírgenes."
En silencio absoluto se quedaron los tres y al pasar el tiempo el diablo y la  muerte se despidieron con gratitud infinita del infierno, tomando por camino la dirección a donde podrían preguntar por la fresa encantada.
El infierno le dio su bendición al diablo y a la muerte, y les ofreció que después de la boda se fueran a vivir donde él, ya que después de ambos compartir y comer la fresa, instantáneamente después él pasaría a ser el mágico paraíso universal bajo las estrellas.
La leyenda cuenta que el diablo y la muerte recibieron la fresa encantada, con amor la compartieron y se prometieron lealtad eterna. Un ángel artista pintó y escribió aquel momento donde ambos entregan al universo su amor eterno.
Si quieres ver una réplica de esa imagen, no te pierdas mi exposición de obras de arte en septiembre en Effretikon. Yo te pasaré las informaciones detalladas cuando la invitación este terminada.
Besos de una criatura que le apasiona escribir y compartir.
Yordanka Jaschke.