Sentirse y saber ser libre

Eres libre cuando te sientes un ser independiente.
Eres libre cuando tu mente domina los pensamientos venenosos.
Eres libre cuando te das cuenta que sabes pensar.
Eres libre cuando tu conciencia es feliz, dentro de tu Yo interior.
Eres libre si con educación sabes expresar tus emociones.

Somos libres si hemos aprendido a leer.
Somos libres si podemos soñar.
Somos libres si sabemos trabajar.
Somos libres si no nos convertimos en parasitos de otros.
Somos libres si aprendemos con respeto a dar nuestra opinión.

Tu eres libre si dejas de lamentarte y avanzas con perseverancia.
Tu eres libre si te das cuenta que la vida es una locura hermosa.
Tu eres libre si dominas los pensamientos negativos.
Tu eres libre si amas tu vida y con compasión la de los demás.
Tu eres libre si en tu corazón el odio no domina tus emociones.

Es libre quien piensa, reflexiona, medita, vive y ama.
Es libre quien camina, trabaja, duerme, respira y sonríe.
Es libre quien escribe, canta, baila, pinta y crea.
Es libre quien sueña, visualiza, imagina, desea y logra.
Es libre quien observa, espera, persevera, avanza y se levanta.

Un ser libre: todos podemos conscientemente ser libres. Es muy cierto que un país es dirigido por un sistema político que marca la vida de nuestra especie. Así como otras especies vivas no se enteran que es “política” tendría que nuestra especie primeramente aprender a convivir con sus pensamientos, emociones y la mente. Si nos tomáramos el tiempo para aprender a conocernos, para dominar el odio, para cambiar los pensamientos negativos en emociones positivas, podríamos avanzar como especie en la vida y con un mejor sistema social. Mientras domine el odio dentro de nuestro ser interior, nunca vamos ser mejores ciudadanos en las elecciones políticas. Derrotemos dentro de nosotros los malos pensamientos, las malas intenciones, las malas ideas, y luego busquemos la paz interior. Solo la paz interior nos mostrara la luz en la oscuridad. Solo la inteligencia emocional nos puede guiar. Todos somos libres si aprendemos a conocernos y si trabajamos en nuestros propios conflictos emocionales. Nunca es tarde para sentir la libertad del espíritu. Respira hondo y medita, conectate con la luz del día, llénate de aire puro, relajate y desconecta, ilumina tu interior, cultiva tu espíritu, educa tus pensamientos, alegra tus emociones, canta, baila y ríe, abre los ojos y disfruta del sol, del viento, de la lluvia, del frío, del calor, de la nieve, de la niebla, del hambre, del dolor, de la verdad, de la mentira, de la vida y sus desafíos, disfruta de todo con placer, lo que mas te guste multiplícalo y lo que mas te irrite trabájalo, alejándote dentro de tus medios y posibilidades de lo que te lastime, alejate de las injusticias, no te rías del dolor ajeno, no maldigas a quien odias, no odies sin perdonar, no perdones sin amar. Bendice los desafíos de la vida, sufrir es una asignatura muy dolorosa, pero si la superas con amor, perdón, misericordia, compasión, perseverancia e inteligencia, será un examen aprobado que te superara como ser humano, en la escuela de la vida. Yordanka Jaschke.