Tomados de la mano, las letras y mis palabras.

Todo es demasiado verídico, como para tomarse en serio...

Yo no vendo arte de academia, ni exhibo en museos o galerías de exigencia exquisita. No me considero artista con diploma ni escritora con estudios. Mas bien soy un ser que siente, observa, piensa y comparte. No sé atesorar dentro de mi mis emociones, yo las necesito exteriorizar. Mis pensamientos y emociones desean crear un cuerpo. Por eso dan paso a las ideas, las cuales son el puente para que mis sentimientos creen un cuerpo, con ayuda de la palabra o algún tipo de elemento. Como no visite una escuela para escritores o de arte, me faltan muchos conocimientos. Ahora bien, como ser humano independiente tengo algunos derechos que la vida me da. Por eso, yo muestro, comparto y vendo mis creaciones. Mis creaciones no son arte, son etra. Etra es la oportunidad y libertad que me da la vida, arte es lo que por lo general en mi opinión se aprende en las escuelas con ayuda del maestro y con los libros. Quien quiera ver mis creaciones bienvenido, quien desee ver arte, que busque arte. Al final todo es cuestión de gusto y conocimiento. Siempre han habido artistas depresivos, críticos de arte muy exigentes, compradores de todo tipo, galeristas exquisitos, un mercado abierto, y un publico diverso. Lo que vivimos ahora es democracia y libertad en la creación. Lo que se sabe es que la libertad sin conocimientos es un multiplicador de la ignorancia. Y la democracia sin fronteras ni limitaciones ni leyes, es una gran orgía humana, social y cultural.
Es lo que desarrollamos actualmente, la libertad y la ignorancia dan paso a la gran orgía artística. Lo que muchos llaman hoy arte, es una Demorgía. (Democracia-Orgía)
Por eso no le llamo arte a mis creaciones, por respeto al arte, a las escuelas, a los maestros, y al conocimiento. Y porque tampoco creo que pertenezco al nuevo concepto de arte moderno.
Artistas mejores que yo, muchos. Peores que yo, millones. Pero etristas como yo, nadie que yo conozca personalmente. Yordanka Jaschke.

Escribo porque siento y pienso. Reconozco mi falta de conocimientos en la ortografía y en las reglas gramaticales. A mi la vida aun no me ofreció la oportunidad de elegir por mi misma el desear dedicarme al estudio del castellano, o estudiar lingüística, o algo en esa dirección. La vida me dio la oportunidad de ser madre y ser una madre dedicada a su familia y hogar. Antes de ser madre la inteligencia universal no me premio con la opción intelectual de elegir el camino de los estudios. Por lo tanto sin ser académica, ni licenciada y sin diplomas, pido disculpas a los intelectuales y con el mayor de los respetos, les comunico que en mi corazón esta la necesidad de escribir, en mi alma el deseo de comunicar, en mi mente las ganas de expresar, en mi ser vive el deseo de sentir el sabor de las palabras a la vista, y sin premios ganados ni éxitos literarios únicamente con la oportunidad que Dios me dio como ser vivo, me atrevo siempre a escribir. Tengo todos mis derechos para escribir. No hay ley que diga que quien no ha podido estudiar no pueda expresar sus sentimientos con la palabra. Por lo tanto escribo porque siento, escribo para compartir, escribo porque puedo amar y se pensar. Escribo con horrores ortográficos, pero si eso le irrita a los académicos, entonces le pido perdón a los estudiados y a la vida la oportunidad de poder un día estudiar mas. Gracias a los intelectuales por respetar mi nivel intelectual de inferioridad. Gracias a los mas aventajados por aceptar mi falta de privilegios. Gracias a los mas afortunados por leer mis exotéricos y patéticos textos, como ya me han dicho algunos, y perdonar mis espantosos errores, pero algo si les confieso, no sabré escribir como los mas estudiados, pero mis textos están llenos de mi, son ricos en amor y abundan mis experiencias mas personales. Cuando escribo abro mi corazón. Escribo con la tinta de mis emociones y el bolígrafo de mis sentimientos. Dictando la mente y escribiendo la pasión.
Obsesiones tampoco tengo. No me obsesiono con la idea de ser alguien de ser persona por el hecho de tener un documento que constate que realice unos estudios. Porque tengo conciencia para percatarme de que soy alguien aunque no tenga ciertos estudios terminados. Soy un ser que vive y siente. Y tengo plena conciencia de lo que tengo, quiero y deseo. Vivo consciente de mis anhelos y limitaciones. Consciente tomo en serio mis ventajas y desventajas por falta de conocimientos escolares. Y conscientemente escribo con mis recursos de conocimientos lo que mi corazón siente.

Por lo tanto, pidiendo disculpas a quien pueda nuevamente molestar e irritar por mi descarrilo y falta de ética profesional para escribir textos, pidiendo perdón por faltar el respeto a quien de verdad sabe escribir, siendo yo aun para algunos “un nadie”, por no tener estudios lingüísticos, y aun así desear continuar escribiendo, yo quiero tomar las riendas de mis pensamientos, porque la practica constante a veces ayuda a mejorar, y por lo tanto deseo continuar escribiendo. Pido perdón por la repetición de palabras y las oraciones mal hechas,tengo conciencia de lo mucho que aun tengo que estudiar. Yordanka Jaschke.

“Resulta que en los montes salvajes o en zonas naturales donde el hombre muchas veces no trabaja la tierra, suele ocurrir que se nota la abundancia de la hierba mala y el marabú. A casi nadie le gusta admirar la tierra llena de hierba mala y marabú. Ahora bien, si pasamos por un lugar así, y nos fijamos por curiosidad que dentro de tan salvaje obra natural hay una hermosa florecita, entonces nos alegramos mucho de algo tan simple y hermoso dentro de algo tan innecesario y despreciado. Esta florecita violeta o tal vez amarilla, nos da cierta alegría y hasta nos podemos entusiasmar. Muchas veces pequeña e inofensiva, pero hermosa, llena de vida, y allí en el medio del marabú y la mala hierba. En ese instante muchas veces ni nos percatamos de lo que no nos gusta o molesta, simplemente enfocamos toda nuestra atención en la florecita. Así tiene que hacer la inteligencia en los tiempos actuales. La ignorancia y la falta de conocimientos, es como el marabú y la mala hierba. Y tenemos en la actual sociedad bosques naturales móviles en abundancia, estamos rodeados de ignorancia y de escasees de conocimientos. Por lo tanto la inteligencia es como la florecita. Y siempre pasara un ser que admire la florecita, la reconozca y se deje deslumbrar por su luz y belleza, por su talento e intelecto. No es necesario mirar la abundancia de marabú e ignorancia, de hierba mala y falta de conocimientos, eso es perder tiempo y energía, mas bien, enfoquemos toda la atención es esas florecitas inteligentes que relucen en medio de todo eso que nadie quiere ver, allí cuando ellas están.
Donde hay inteligencia muchas veces abunda el marabú, donde hay conocimientos la hierba mala encuentra también lugar, cuando el marabú se siente en casa la florecita también lucha por su lugar, cuando la hierba mala desea crecer, la florecita no se deja intimidar, por eso, aunque la inteligencia no abunde en nuestros tiempos, de igual forma tiene tantos derechos a relucir y hacerse sentir como la florecita. Y quien sabe si un día la naturaleza le da mas terreno a las florecitas salvajes. La naturaleza es sabiduria. Dios es amor. El hombre es conocimiento o destrucción. El futuro esta escrito en las estrellas.
Tampoco podemos olvidar, que en la historia de la humanidad, siempre hemos tenido esclavos, pobres, explotados, y analfabetos, la clase mas lastimada y menos privilegiada en la escala de la inteligencia. Es muy verídico que muchas personas han logrado salir de esa capa social, por obra y milagro de la naturaleza, pero no es menos cierto que muchas de estas personas no tienen la culpa de nacer tan oprimidos por un entorno en el que no eligieron al nacer.
Que sucede en nuestros tiempos; el nuevo sistema de redes sociales a creado una plataforma para que las mentes podridas y enfermas tengan voz. La nueva tecnología en las redes sociales a creado un submundo. Un espacio donde casi todo es posible. A donde todos pueden entrar. Las plataformas como Facebook y Twitter por mencionar algo, son lugares donde muchos encuentran el sentido de la comunicación. Por lo tanto yo aun no comprendo porque tantos consideramos la opción de que nos resulte a veces casi imposible carecer de un lugar así. Feliz quien desconoce el uso de las redes sociales. Es un gran desafío convivir es este submundo. Aquí la capa social menos afortunada de la sociedad, la menos privilegiada, las mentes enfermas, deterioradas, confundidas, y podridas han encontrado voz y vida, como la hierba mala y el marabú. Entonces, que le queda a la inteligencia y al intelecto; aprender a sobrevivir, aprender a ignorar, aprender a luchar. El conocimiento tiene que renacer, la sabiduria puede trascender, pero esto es solamente posible si sembramos amor, si reina la paz, si con respeto y tolerancia nos aprendemos a ignorar, si dejamos de insultar y maltratar verbalmente a las personas menos capaces, a las mentes incapacitadas, y si luchamos a favor de la inteligencia y el conocimiento y no en contra de la ignorancia. La inteligencia debe callar y florecer, el conocimiento tiene que ignorar, el intelecto tiene que enfocarse en lo importante, el amor tiene que abundar, la paz debe iluminar, y el odio tiene que morir. Si la inteligencia aprendiera a ignorar a la ignorancia, el conocimiento pudiera florecer, matando así de hambre el intelecto al odio. El odio crece donde hay dolor, pero no nace donde hay amor, y se muere de hambre donde reina el perdón. Amemos con inteligencia. Hagamos ricos nuestros espacios mentales con conocimiento. Para que el intelecto logre sobrevivir. Para que reine el respeto y el amor. Y el tiempo le de a la gran minoría la razón. Yordanka Jaschke.

Somos obra de Dios, todos sobrevivimos en una galeria llamada “Planeta Tierra”, Dios es amor y perdón, inteligencia y sabiduria; entonces: confiemos en que el amor nos llene de perdón y sabiduria para que la inteligencia logre sobrevivir.

El hombre es arte en la tierra, sin embargo tenemos un gran desafío, la naturaleza es mas hermosa, impotente y feroz que nuestra especie.

El hombre es como tal una obra en si misma. Pongamos un ejemplo: visitemos un museo, galeria o un supermercado bien frecuentado y observemos la especie humana. Lo mismo nos pueden hacer reír que llorar, nos pueden inspirar, dar motivos para pensar, nos pueden irritar, en fin, el hombre como tal es una obra que nos permite hablar de ella sin limitaciones de pensamientos y emociones.

¿Para que existen las escuelas? Para aprender. ¿Para que existe la vida? Para aprender. ¿Cual es la diferencia entre las escuelas y la vida? Las escuelas están llenas de profesores, alumnos, exámenes, asignaturas y diplomas. Si no aprendes estudiando, y no apruebas los exámenes, no te gradúas y no obtienes diplomas. Y sin diploma es complicado obtener un buen empleo para vivir bien.
La vida esta llena de personas, gentes, experiencias, fracasos, desafíos y logros. Si no aprendes de los fracasos y las experiencias, y no enfrentas los desafíos con sabiduria, entonces te queda el camino de las elecciones, aun puedes elegir lo que deseas en un campo infinito de supervivencia.
Ahora bien, en la vida todos tenemos un banco y una sucursal, el cerebro humano es el gran banco y el corazón la sucursal. Si en nuestro cerebro acumulamos inteligencia y sabiduria podremos siempre en el corazón, guardar experiencias y perdón protegidas con amor.
La inteligencia básica la adquirimos en las escuelas. La inteligencia emocional y creativa la adquirimos viviendo.
En mi opinión las escuelas son esenciales en la sociedad. Lo que se aprende en la vida es la esencia de nuestra historia.
Por eso, razón y corazón siempre de la mano, escuelas y existencia humana también por favor siempre de manos. Yordanka Jaschke.